Programa (texto completo)

 

 

UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID:

LA UNIVERSIDAD QUE QUEREMOS

Luciano Parejo Alfonso

Una Universidad de vanguardia con carácter propio

Queremos recuperar el prestigio que caracterizó a nuestra Universidad, volver a ser un referente en España y en el extranjero a través de una mejora constante de la calidad y una planificación adecuada, pero sin imitar otros modelos que alteran la esencia de nuestro proyecto común.

Para alcanzar este objetivo necesitamos:

1) Una renovación de nuestra proyección exterior basada en nuestra identidad propia, a través de:

a) Una proyección global tanto a nivel nacional como internacional, sin exclusiones (ni de países, ni de regiones, ni de idiomas).

b) Una política de atracción y retención de profesores, estudiantes y PAS más que de salida y pérdida de los mismos.

c) El impulso a las potencialidades que nos diferencian y nos permiten destacar en el ámbito nacional e internacional (idioma, historia, cultura, etc.).

2) Unas estrategias alternativas para mejorar nuestra calidad, a través de:

a) Un planteamiento integrador y completo de la Universidad.

b) El establecimiento de indicadores claros, objetivos, independientes, contrastados y válidos para todas las disciplinas, sin abandonar el sistema de evaluación continua, plural y externa de las actividades universitarias.

c) Un sistema evolutivo capaz de responder a los retos planteados por la sociedad en cada momento.

d) Una diversificación profunda de las fuentes de financiación (p.e. cursos de formación continua) que permita desarrollar las actividades universitarias de forma digna y competitiva.

3) Una dirección estratégica responsable y sostenible, mediante:

a) La formulación de objetivos alcanzables, comprensibles, evaluables y visibles por la sociedad, al margen de grandes proyectos a largo plazo y de realización incierta, y que permita conocer de antemano la estrategia ante cuestiones críticas  (los futuros estudios de master, la apertura de nuevos campus, etc.).

b) La planificación sostenible, en la que se tenga en cuenta los recursos reales con los cuenta la Universidad. De esta forma,  la consecución de objetivos no supondrá el sacrificio desproporcionado de ningún sector o colectivo de la comunidad universitaria.

c) Una ejecución responsable de las estrategias, coherente con su función de servicio público que contemple la posibilidad de rectificar, orientada a la mejora de la actividad y del servicio.

Una Universidad abierta, participativa y plural

La Universidad debe ser un proyecto de todos y para todos. El gobierno de la Universidad debe ser esencialmente participativo y deferente con las peculiaridades de las personas, culturas y actividades que forman parte de su misión de servicio público. Este pluralismo es un factor de enriquecimiento de la Universidad y presupone que la toma de decisiones debe buscar la mayor participación e integración posible a través de los órganos y estructuras existentes a partir de las peculiaridades de las “culturas académicas”.

Para alcanzar este objetivo proponemos:

1) Un gobierno esencialmente abierto y equilibrado, dirigido a la totalidad de la comunidad universitaria, a quien rinde cuentas, basado en:

a) La optimización de los recursos disponibles de forma sostenible y atendiendo a criterios de responsabilidad social, en el que ningún colectivo quede marginado o perjudicado.

b) La transparencia efectiva, que no se reduzca a la pura publicación de la información sino que sea accesible y útil para la participación de todos en la Universidad.

c) La Igualdad, que elimine cualquier discriminación legal o de hecho basada en el género o en otras circunstancias, en particular en la contratación de personal y en el desarrollo de la carrera profesional (comités de selección y evaluación) así como en los procesos electorales y en la designación para cargos de gestión y dirección.

2) Un gobierno participativo, que implique a toda la comunidad universitaria en la toma de unas decisiones, mediante:

a) La revitalización democrática de los órganos de gobierno:  con la inmediata reestructuración del Consejo de Gobierno para que sea realmente representativo así como, la recuperación del Claustro a través de su funcionamiento con mayor regularidad y funciones.

b) El respeto a la autonomía y capacidad de los órganos de la Universidad: A través de la supresión de órganos, trámites o cualquier otra barrera o mecanismo legal que suponga un control, injerencia o alteración en la organización y capacidad de nuestras estructuras.

c) La participación y racionalización de la financiación, de acuerdo con criterios claros, estables y transparentes que permitan determinar, explicar y participar en la elaboración de los presupuestos y en su posterior ejecución, así como planificar la actividad de la Universidad a medio plazo.  En especial los criterios que condicionan el desarrollo de plantillas deben ser plurales huyendo de la simplificación de basarlos en un único aspecto de la Universidad (p.e. a la carga docente).

3) Un gobierno plural: nuestra Universidad es la suma de diversas  “culturas académicas” cuyas diferencias son una riqueza que debe ser potenciada sin perjuicio de su articulación en un proyecto común y cohesionado, integrado por:

a)  Los profesores y profesoras individualmente considerados o integrados en Grupos, Áreas, Departamentos, Institutos, Facultades o Escuela tienes aspiraciones, dinámicas y problemáticas propias que se deben respetar y atender. Su participación en los órganos de gobierno y la descentralización de funciones permitiran alcanzar soluciones más adecuadas.

b)  Los estudiantes de licenciatura, grado y post-grado,  presentan unos perfiles específicos. La incorporación del Plan Bolonia debe culminarse y evaluarse con su participación y asegurando la adecuación de las enseñanzas a sus respectivas necesidades.

c)  El Personal de Administración y Servicios constituye una parte esencial de la organización y es corresponsable del nivel de prestigio conseguido por la Universidad Carlos III desde su fundación. El pleno desarrollo de las oportunidades de la Universidad precisa tener en cuenta sus condiciones de trabajo, su carrera profesional y su incorporación al proyecto de la Universidad.

Una Universidad para las personas

Proponemos una Universidad situada en la vanguardia de la docencia, investigación y la innovación, centrada en las personas, que considere cada uno de los colectivos tal y como son: ni los estudiantes son clientes, ni los profesores son empleados, ni el personal de administración y servicios es mano de obra.

Para alcanzar este objetivo se precisa:

1) Una gestión y gobierno de la Universidad responsable y comprometido, que constituya una proyección común de todas y cada una de las personas que la componemos. Para ello :

a) La Universidad debe comprometerse con su desarrollo personal y profesional propiciando la estabilidad en el trabajo y  la formación. Se considera fundamental: facilitar la incorporación de nuevos profesores y personal de administración en condiciones adecuadas; mejorar las actividades docentes, investigadoras, de innovación y transferencia de conocimiento para atraer a más y mejores estudiantes; facilitar el acceso a fuentes de financiación de la investigación y la innovación, y mejorar la cantidad y calidad de la trasferencia de la investigación a la sociedad con el indispensable apoyo del personal propio.

b) Debemos reforzar nuestro compromiso como Universidad pública con la potenciación de la vocación transformadora de esta institución. Centrarnos en la competitividad como único objetivo nos lleva a pensar solamente en nosotros mismos olvidando los principios y valores que pretendemos inculcar a la sociedad a través de nuestros estudiantes y nuestras investigaciones; por el contrario el compromiso con la sociedad facilita un punto común de justificación de las actividades Universitarias y facilita la colaboración entre sus miembros.

c) Es necesario crear un entorno seguro que garantice la salud y la calidad de vida de la comunidad universitaria: que incorpore un médico de campus y una escuela infantil así como medidas adicionales que faciliten la conciliación de la vida laboral y familiar.

d) La atención adecuada a las personas con diversidad funcional es una responsabilidad de todos que no se cumple a través de orientadores u otras medidas paliativas sino incorporando estas necesidades especiales dentro del proceso de decisión de manera que sean atendidas desde el propio diseño de las políticas y actividades.

e) La solidaridad y responsabilidad social son un compromiso distintivo de la identidad de la Universidad Carlos III. No deberían ser meros lemas sino objeto de actividades concretas, efectivas y evaluables inspiradas en la plena realización de la igualdad y comprometidas con la cooperación. En este sentido, se quiere hacer una apuesta clara por:

- las actividades de cooperación y solidaridad internacional, dedicando el 0.7% del presupuesto universitario;

-  la atención a los grupos y personas que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad, como p.e., con asesoría jurídica gratuita.

- un compromiso estructural con el medio ambiente: acciones de ahorro energético, reciclado, etc.

2) Un profesorado motivado: El personal docente es el responsable de cumplir la misión que es propia de la Universidad, por lo que debe desarrollar sus actividades en unas condiciones óptimas. Las recientes transformaciones en el ámbito universitario están introduciendo inestabilidad, precariedad y sobreesfuerzo, afectando a su carrera profesional, retribuciones y su carga de trabajo. Por ello, se propone:

a) Una mayor claridad en la política de personal, de modo que los departamentos y los profesores sepan a qué atenerse: identificación de la situación actual (relación de puestos de trabajo); información sobre las necesidades (planificación clara y transparente) y establecimiento de un marco para su ejecución (normativa sobre dotación de plazas).

b) Hacer efectiva la carrera profesional: es posible acabar con la inestabilidad laboral empleando todas las modalidades de contratación laboral,  favoreciendo el paso a la condición de profesorado funcionario (conversión tras la acreditación).

c)    Una apuesta por la funcionarización: Invertir la actual  proporción de profesores funcionarios-contratados (30-70%) de modo que los primeros sean como mínimo más de la mitad del total de nuestra Universidad.

d)  Una política retributiva justa y transparente: consolidación de incentivos y dignificación de los salarios, en lo que sea compatible con la actual coyuntura de crisis económica.

e)  La racionalización y el reconocimiento de todas las actividades académicas: las docentes (que deben ser incentivadas y  asignadas de forma equilibrada conforme a su exigencia real); las de investigación (que deben favorecerse gracias a un plan individual de dedicación académica); las de innovación y transferencia de conocimiento; y las relativas al gobierno, dirección, representación y gestión (que deben ser compatibles con las demás).

f)   Aligerar y facilitar las labores docentes e investigadoras: no sólo a través de medios informáticos sino también a través de personal profesional que se encargue de labores administrativas.

g) Internacionalización real de la formación y movilidad del profesorado: incremento de la oferta de becas, para que todos los profesores tengan la oportunidad de investigar en el extranjero, sin estar condicionados por su edad o situación laboral específica.

3) Unos estudiantes satisfechos. Los estudiantes son nuestra razón de ser. Sin embargo, no siempre han ocupado el papel que le corresponde. El ejemplo más reciente y rotundo ha sido el desarrollo e implantación del Plan Bolonia, que les ha llevado a una situación de incertidumbre, inseguridad y agotamiento. Es posible rectificar para hacer que Bolonia sea un éxito para los estudiantes y no a su costa. Para ello se propone:

a)  Flexibilizar y adaptar el sistema de Bolonia en lo referente al cronograma y metodología en función de la rama del conocimiento en la cual se desarrolle y las necesidades específicas.

b) Dotar de mayor protagonismo a los alumnos a través de una oficina de participación en la que encuentren un interlocutor accesible y único que atienda a sus propuestas, quejas y sugerencias.

c) Incorporación inmediata y efectiva de todos los derechos que tienen reconocidos en el reciente Estatuto de los Estudiantes.

d) Procurar una asistencia integral al estudiante desde de su ingreso hasta el primer  empleo, de modo que asegure su inserción laboral, promoviendo la participación y colaboración de las asociaciones estudiantiles en dicha asistencia.

e) Compromiso con la mejora del rendimiento académico a través de nuevas fórmulas que permitan flexibilizar las condiciones de permanencia (convocatorias de examen).

f)  La racionalización de los horarios para que puedan afrontar el estudio de todas las asignaturas y compatibilizarlo con actividades extraacadémicas y con su vida personal.

g) La agilización y coordinación de los trámites asociados a su vida académica: cambios de grupos, convalidaciones, etc.

h) La diversificación de la movilidad internacional de los estudiantes: mayores y mejores ofertas de estudios en el extranjero para todos los estudios universitarios.

i)  El fomento del liderazgo, de las habilidades de gestión y de la capacidad emprendedora de los estudiantes, impulsando, por ejemplo el Parque Científico.

j)  Refuerzo del programa de prácticas profesionales con la búsqueda de novedosas formas de colaboración con el mundo empresarial y la identificación de fuentes renovadas de recursos destinadas a las becas.

k) Una sustancial mejora de la relación profesor-alumno a través de Aula Global, el sistema de evaluación continua, frenando el absentismo en las clases.

l)  La atención real a los antiguos alumnos testigos del desarrollo de esta Universidad y responsables de nuestra imagen actual.

4) Favorecer la implicación del Personal de Administración y Servicios, estableciendo unas condiciones de trabajo y unas expectativas profesionales adecuadas en consonancia con su importancia en el buen funcionamiento de la Universidad. Es necesario intensificar su participación y su responsabilidad en la consecución de nuestros objetivos.  Para ello se propone:

a) La mejora de las condiciones de trabajo con una distribución equilibrada de la carga de trabajo que se corresponda a cada nivel retributivo. Incoporación de la jornada reducida.

b) Proyección en la carrera profesional con la mejora y la transparencia del sistema de promoción interna.

c) La elaboración de un programa social y de formación.

d) Una mayor representación y responsabilidad en los órganos de gobierno y en la toma de decisiones.

e) Incentivos específicos además de la promoción, en los que se premie la eficacia en el trabajo y el compromiso con el proyecto de nuestra Universidad.

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